En este blog, me gustaría compartir con ustedes  como  los conceptos  sobre los tipos de gramática explorados por Rothman (2010) en su trabajo titulado “Theoretical Linguistics meets pedagogical practice: Pronominal subject use in Spanish as a Second Language”  fortalecen mi postura frente a la enseñanza de la grámatica en los enfoques comunicativos;( estos enfoques sugieren no corregir errores gramáticales en nuestros alumnos, siempre en cuando,  lo que produzcan sea comprensible a un hablante nativo). Y en segundo lugar, me gustaría compartir con ustedes, como algunos errores gramáticales que he observado en algunos de mis estudiantes pueden ser corregidos teniendo  un buen conocimiento tanto de la gramática prescriptiva como pedagógica de la L1 y la L2. En mi caso particular inglés y español.

Uno de los grandes retos del maestro de español es enseñar la gramática.  Como hablantes nativos, independientemente  cual sea nuestra lengua, sabemos “que suena bien y que no suena bien”.  Cuando alguien comete un error gramátical, ese error nos hace pensar en términos de la lógica. Fijense por ejemplo, que en casi todas las lenguas,  al menos las que conozco, cuando  alguien comete un error gramatical, la gente suele  responder “eso no tiene lógica” “eso no tiene sentido”. Si esto, lo aplicamos en el aula de clase, podríamos afirmar, que el maestro de lengua extranjera  debe poseer una gramática pedagógica de la L2  y una gramática prescriptiva tanto de la l1 como de la l2. Es ese conocimiento lo que le va a permitir evaluar lo que sus estudiantes producen en la L2.

En cuanto  a la postura de los enfoques comunicativos frente a la gramática, yo considero que el no corregir errores gramáticales en los alumnos, solo porque no afectan la comprensión es un error.  Si el maestro  no toma nota de los errores frecuentes por pequeños o grandes que sean, los alumnos van a aprender estructuras erradas.Obviamente, el profesor debe encontrar el momento adecuado para hacerlo, si cada vez que el alumno comete un error, el profesor corrige, el alumno tomará una actitud negativa y de frustación hacia la lengua. Yo sugiero como estrategia didáctica y de evaluación,  tomar nota de los errores más comunes, y con base a  ellos decidir que temas gramáticales se deben enseñar o revisar. Tengamos en cuenta que de los errores también se aprenden. Yo personalmente he mejorado mi inglés porque mi esposo constantemente me corrige.

En cuento a mi experiencia personal observo que cuando enseño los conceptos de complemento directo e indirecto, algunos estudiantes producen oraciones como estas. Por ejemplo:

 A and B: – A mi me gusta  la pizza,  y a ustedes? 

C and D:  nos gusta la pizza también,  y saben si a Pedro se la gusta?

A:  A Pedro se la gusta también.

En la situación anterior,  observanos que los alumnos olvidaron  que el verbo gustar no se comporta de igual manera que en  inglés, “gustar” en español debe ser entendido como  algo o alguien  que proporcina satisfación o  placer, por lo tanto  el sustantivo “pizza” en las oraciones anteriores es el sujeto de la oración, y Pedro es el complemento indirecto.

Si analizamos la estructura profunda de la oración  “A Pedro le gusta la pizza también” nos podemos  dar cuenta que lo que el hablante quiere decir es:

La pizza satisface a Pedro.

Pizza (sujeto)

satisfacer (verbo)

Pedro (complemento directo) el cual es reemplazo por el pronombre de complemento indirecto le.

Haciendo este análisis nos damos cuenta, que los estudiantes estaban considerando a Pedro  como sujeto de la oración, por el sólo hecho de aparecer al principio de la oración. Los estudiantes no se percataron que la proposición “a” delante de un sustantivo lo convierte en un complemento indirecto. También podemos observar que el sustantivo “pizza”, por  aparecer en el lugar del  predicado, no fue identificado como sujecto de la oración.

  Lo que los estudiantes dijeron suena lógico a la luz  de la gramática prescriptiva del inglés pero no en la del español.

En los niveles avanzados que enseño,  hacer uso de estas dos gramáticas es importante, por ejemplo cuando enseño los tiempos perfectos en el modo sujuntivo.

Para enseñar este tema complicado, yo tengo que hacer uso de la gramatica prescriptiva de la l1 y de la L2, y además hacer uso de  la semántica y la pragmática.  Lo interesante de estos temas es que algunos estudiantes hacen errores gramáticales en su propia lengua nativa cuando utilizan estas estructuras, y por eso les cuesta trabajo entender la gramática de la l2. Pues les rompe todos sus esquems lógicos tanto en la l1 como en la l2.

Por ejemplo,  al comparar las siguientes oraciones:

Espero que te hayan dado el puesto  (I hope they gave you the job ) 

 Esperaba que te hubieran dado el puesto ( I hoped they had given you the job)

Observo  que algunos estudiantes traducen la primera oración  ‘I hope they give you the job”. Algunos de ellos no entienden porque tienen que decir “gave” y no “give”. 

La situción se pone aun más interesante cuando miramos la estructura profunda de las anteriores oraciones.

En la primera oración el hablante lo que quiere expresar es que no sabe si le dieron el trabajo o no.

En la segunda, el sabe que no le dieron el trabajo, pero el esperaba que lo hubiera obtenido.

En conclusión, un conocimiento profundo de las gramáticas prescriptivas y pedagógicas de las l1 y L2 utilizadas en el aula de clase, nos permiten utilizar nuestros recursos didácticos de manera adecuada; siempre  y cuanto expongamos a nuestros alumnos  a diversos contextos donde dichas estructuras pueden ser utilizadas. Obviamente partiendo desde las mas fáciles hasta las más dificiles.

Ahora, como nos podemos dar cuenta; para poder enseñar una lengua extranjera no basta con saber los conceptos básicos de la gramática, hay que tener muy claro cuales son las diferencias y semejanzas entre las L1 y L2.

Referencias:

Rothman, J. (2010).Theoretical Linguistics meets pedagogical practice: Pronominal subject use in Spanish as a Second Language . Hispania, 93,52-65.