En este blog, voy a compartir mis opiniones en cuanto a los informantes, métodos de investigación dela sociolingüítica y planificación lingüística.

Quisiera empezar, rezaltando el hecho que el español es una lengua compleja que tiene varios matices de orden lexical, sintáctico, gramatical, pragmático, fonético y fonológico entre otros. Además, el español como toda lengua, es una entidad sistematica y homogénea. Kubarth (1986) hace referencia a estos aspectos de la lengua haciendo alusión al trabajo realizado por Labov “The Social Motivation of Sound Change” en 1963; en el que claramente se ve como las implicaciones sociales y situacionales de la lengua y del habla toman un rol importante en el campo de la investigación dialectológica, y aun más general, en la sociolinguística. Es precisamente esta ciencia, la que nos permite estudiar a fondo y enterder el comportamiento lingüístico de una determinada lengua en la sociedad.

Ahora bien, Toda investigación de campo requiere una cuidadosa selección de su material , informantes y método; y la sociolingüística no puede ser excluida de esta norma. Obviamente, en las ciencias humanas, como la psicología y la linguística; el material es netamente humano y el investigador no puede controlar este material como lo haría un biologo en un laboratorio. El investigador sociolingüísta, tiene que enfrentarse a variables extralingüísticas como sexo, origen, extrato socio-económico y nivel educativo entre otros, lo que hace ese proceso de selección de muestras e informantes parte crucial del proceso de investigación.

Lastra (2003) hace encapié en que la sociolongüística debe considerar  la lengua  y la sociedasd como sistemas, lo cual me parece clave, pues estos sistemas indubitablemente se relacionan y coexisten. Ahora bien, si las relaciones entre lengua y sociedad son tan fuertes e innegables, y son motivo de estudio por los expertos del lenguaje, las muestras  e informantes en la investigacion deben ser lo suficientemente viables para que el investigador pueda corrobar o negar su hipótesis inicial.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos ¿Cúal es el motivo de que la autovaloración lingüística de los hablantes y sus uso real sean contradictorios? y ¿Qué nos dice esta situación de la fiabilidad de las intuiciones lingüísticas de los hablantes?

La respuesta a estas dos preguntas esta en un nivel netamente metodológico, pues como todos sabemos,   el investigador sociolingüísta debe tomar muestras  viables  y que representen de una manera genuina el habla de la comunidad a investigar y no  una lengua altamente idealizada. Sabemos que no todos los hablantes de una lengua determinada, poseen los mismos niveles metalingüísticos, por lo tanto el habla, o el uso particular que hacen de esa lengua difiere. Silva-Corvalán (2001) resalta  la importancia de los datos reales y no manipulados,o como ella dice: “Los datos sociolingüísticos no se obtienen examinando las intuciones de los hablantes ya que la mayoría de éstos no pueden formular juicios metalingüísticos precisos, especialmente los hablantes de variedades  no estándares o aquéllos cuya inseguridad lingüística los lleva a  decir lo que creen que deben decir” (Silva-Corvalán. 2001:39).

Como podemos observar, el investigador debe tener mucho cuidado al escoger su grupo  de trabajo. Pensemos por un momento, como hablaríamos si alguien nos tomara por sorpresa en la calle con una cámara de televisión y nos hiciera una serie de preguntas para determinar  o conocer ciertos aspectos lingüísticos. Me atrevería a asegurar que nuestro hablar sería extremadamente cuidado y no se acercaría a como realmente hablamos, y si, el entrevistador fuera el investigador sociolingüísta, no podría considerar viables nuetras respuestas por ser altamente manipuladas.

Ahora bien, ¿Cuál sería entonces el método mas viable?. En cuanto a la selección de muestras de hablantes, yo defenfería el muestreo intencionado, pues soluciona los problemas de un sistema estrito de muestreo estratificado y al azar como es la desigualdad que se presenta en el número y falta de homogenidad en los participantes. 

El muestreo intencionado me parece el más apropiado porque : 1. Establece de ante mano categorías sociales y el  número de los partipantes a trabajar. 2. Permite comparar datos teniendo en cuanta variables extralingüísticas y 3. Se puede identificar claramente  cuales son las barreras sociolingüísticas , cómo y dónde afectan.

En cuanto a un método mas apropiado, yo defendería un método objetivo pues permite identificar dimensiones sociales determinadas por la variabilidad lingüística y evita las inconsistencias que la percepción de la clase social da en estudios subjetivos.

En genereal, en cuanto a  las intuiciones linguísticas del hablante y al método de investigación de la  sociolingüística , estoy de acuerdo con Silva-Corvalán (2001) cuando dice  que la selección de muestras  de hablantes  depende del objetivo del estudio y de la hipótesis. Yo me atrevería a agregar, que la escogencia del método también depende del objetivo y de la hipótesis. Ahora bien, el investigador tiene la responsabilidad de conocer a profundidad la comunidad a investigar y ser cuidadoso a la hora de tomar muestras, respetando la identidad y privacidad de los participantes. También es clave, tomar las muestras en ambiente “natural”, de tal manera; que las muestras reflejen el habla y no intuiciones o muestras manipuladas y alejadas de la realidad. Sea cual sea el método a escoger, el investigador siempre se enfentará con el reto de integrar sistematicamente sus métodos de trabajo a otras disciplinas, y sobretodo la de definir normas de selección de datos lingüísticos. El ser humano y sus diferentes manifestaciones de habla son tan complejas y diferentes, que es eso precisamente, lo que lo hace tan dificil su investigación.

Finalmente, en este blog, también me gustaría compartir mi opinión acerca de las intervenciones de las autoridades en cuestiones lingüísticas, y sobre las ventajas y desventajas de estas.

Antes de dar mi opinión,es importante aclarar que en este blog, se entiende por  planificación lingüística como  la preparación y puesta en práctica de un plan destinado a orientar, desarrollar o determinar el uso de una  o más lenguas en una comunidad, definición dada por Moreno-Fernandez (2008:354).

Como hablante nativa del español y profesora del mismo como lengua extranjera en los Estados Unidos, soy consciente de los múltiples cambios que el español ha sufrido a traves de la historia. También soy consciente de las influencias que otras lenguas, en especial en inglés ha incorporado al español que se habla en los Estados Unidos.

Yo considero vital la participación de autoridades lingüísticas para crear un cierto grado de “awarness” en las comunidades, en especial las que tiene gran influencia de emigrantes. Sin duda alguna, las comunidades emigrantes influyen  y cambian de cierta  manera las comuniades donde viven, traen costumbres y una lengua vernáculas que los caracteriza y que se adapata a su nuevo estilo de vida.  Los planificadores lingüístas pueden desarrollar programas en los que sus lenguas nativas no se pierdan, se mantenga su identidad y al mismo tiempo se creen programas educativos que fomenten el bilinguismo.

No estaría de acuerdo, con que autoridades natamente gubernamentales, tomaran decisiones de indole lingüístico, pues por lo general sus decisiones y programas no siempre apoyan las comumidades minoritarias, y esto sería una gran desventaja. Además contribuiría al rechazo de ciertas lenguas y fomentaría un cierto tipo de “discriminación lingüística” por llamarlo de alguna manera.

Par concluir,  considero que las autoridades gubernamentales y linguísticas deben trabajar conjuntamente. Las ventajas  serían: – reconocimeinto del papel cultural, social y lingüístico que las comunidades minoritarias tienen en una sociedad determinada. – Creación de programzs educativos, sociales y culturales que promuevan el habla, lengua y costumbres de las comunidades minoritarias. – Creación de programas que  promuevan el bilingüísmo y sus beneficios en la sociedasd. – Disminución de la discriminación racial y lingüísta. – Aumento de fondos para realizar investigaciones lingüísticas. 

Refencias

Kubarth, Hugo. (1986) La selección de informantes: un problema metodológico de la sociolingüítica. Revista de filología Románica, 1986. revistas.ucm.es

Moreno Fernández. Francisco (2008). Principios de sociolingüística y sociología del lenguaje. Ariel Letras.

Lastra. Yolanda. (2003) Sociolimguistica para Hispanohablantes, una introducción. El colegio de México.

Silva-Corvalán. Cármen. (2001) Sociolingüística y pragmática del español. Georgetown University Press.