Esta semana hablaré de las concepciones sexistas y eurocentricas del mundo reflejadas en los diccionarios de sinónimos y antónimos y en las observaciones de estudios sociolingüisticas que se han hecho en torno al uso de las variantes lingüísticas de más prestigio entre las mujeres.

Como hablante nativa del español, para mi no es nada extraño  relacionar ciertos vocablos con otros, por ejemplo:

Asiático, chino, oriental, amarillo, japones.

 Europeo, blanco, civilizado, culto.

Africano, negro, mulato.

 En mi opinión estas definiciones reflejan el uso de la lengua de los hablantes en una comunidad, no olvidemos que el lenguaje es un sistema de signos arbitrarios como diría Saussure en su definición de signo; no sabemos  con claridad por qué las cosas llevan el nombre que llevan y por qué  ciertas cosas se asocian con  ciertos colores o rasgos. Por ejemplo: paz, paloma ,blanco; – amor,rojo; – muerte, negro, oscuridad.  Las palabras y lo que asociamos  o disociamos con ellas se dan como un reflejo de lo que una comunidad de habla determinada ha aceptado, por lo tanto la responsabilidad de los editores  de este tipo de diccionarios es reflejar dichas concepciones. La eliminación de ellos no cambiaría la forma como los hablantes hablan, pues estos diccionarios surgen  de un estudio de la lengua y no viceversa.

Quizas, dichas concepciones han encandenado a establecer prejuicios de order racial, cultural, euocentrico y sexista, pero no creo que se pueda concluir que los prejuicios surgen del uso de la  lengua, más bien  diría que los prejucios son el resultado de las concepciones mentales que cada individuo tiene y expresa. Ahora bien, puede que dichas concepciones y/o prejuicios encadenen una cierta manera de usar la lengua que se asocia con maneras negativas de ver el mundo.

En la comunidad  de habla inglesa donde vivo,  consideran un insulto decirle a alquien “Hispanic”, lo cual me llama la atención, pues yo soy hispana y no considero que serlo sea un insulto y mucho menos  me consideraría atacada por ser calificada como tal.

En conclusión, considero que los diccionarios de sinónimos y antónimos  deben reflejar el verdadero uso de la lengua por la comunidad, y quizás expander sus significados haciendo alusión  a las implicaciones sociales que pueda  tener un término en determinado contexto. Recordemos lo que dice Moreno- Fernandez (2008:102) ”hay formas diferentes de decir cosas distintas; por eso es posible reconocer varios estilos cuando las márgenes estilísticos no van más allá de lo corrspondiente a un solo grupo social”.

También pienso, que los editores  de estos diccionarios deberían tener encuenta  a  la hora de publicar sus trabajos, que  sólo deben incluir en ellos sólo las variantes que afectan a toda una comunidad de habla, para evitar quizás esas malas concepciones. Esto lo dijo teniendo en cuenta  el concepto  de “hipercorreción” que se desarrolla en el capítulo cinco del libro “Principios de Sociolingüística y sociología del lenguaje” por Moreno Fernnadez (2008)

En cuanto al segundo tema de mi blog, en mis blogs pasados ya había hecho mención de las diferencias que existen entre el uso del habla de la mujer con respecto a la del hombre. Ahora, me quiero centrar en el uso que las mujeres dan a las variantes de prestigio. Yo considero que sin duda  alguna, las mujeres utilizan tanto o más las variantes de prestigio con respecto a los hombres, pues observamos que la posición social y por lo tanto de liderazgo de la mujer ha cambiado, ya no es sólo la que se encarga de mantener y cuidar a la familia, sino que también participa en la sociedad de manera laboral y de liderazgo, lo que la obliga a usar formas de prestigio para mantener un estatus que le ha tocado luchar.

P ara ilustar como las mujeres si hacen uso de variantes de prestigio que no sólo le ayudan a ganarse un peldaño en la escala social, sino que a la vez ayudan a la “movilidad jerárquica” por llamarlo de alguna manera, quisiera hacer alusión a la cita de   Moreno Fernández (2008) en la que hace  alusión al trabajo de Lavov (2001; 360);   la cita dice: ” los rasgos más destacados de los líderes  de los cambios son el hecho  de  ser generalmente mujeres, de concentrarse en los grupos intermedios de la jerarquía socioeconómica – dando lugar a patrones sociolingüísticos curvilíneos -, de mantener contactos frecuentes con los grupos locales, aunque ello no impida otros contactos en un entorno más amplio, y de mantener contactos con personas de estatus superiores e inferiores en la escala social”.

Finalmente, considero que si queremos saber más sobre lo que mas mujeres consideran una variante de  prestigio , es necesario tener como procedimiento metodológico un estudio  tanto sincrónico  como diacrónico, sincrónico porque nos permite saber como la mujer se comporta en una determinada comunidad y en un determinado periodo de tiempo, pero  a su vez diacrónico para ver como sus concepciones han cambiado.

Trabajo consultado:

Moreno Fernández. Francisco (2008). Principios de sociolingüística y sociología del lenguaje. Ariel Letras.