El hablar de lenguas pidgins y criollas implica hablar de contactos linguísticos y sociales.  Con respecto a estos cambios,  Moreno Fernández (2008) dice que  traen como consecuencia soluciones lingüísticas en las que la gramática de una lengua se combina con la de otra. Cuando no hay hablantes nativos se habla de lenguas pidgni, mientras que la existencia de estos hablantes  y la prolongación y establecimiento de esta lengua pidgni, da como resultado una lengua criolla.

Teniendo en cuenta la anterior definición, casi que podríamos decir que una lengua pidgni o criolla son variedades deformadas. Digo casi, porque en mi opinión, el adjectico “deformadas” se puede tomar de dos maneras. La primera, de una manera peyorativa,  en la que las lenguas pignis o criollas pueden ser vistas como el mal manejo o deterioro de una o unas lenguas. La segunda,  desde el punto de vista de “inmersión”,  pues estas lenguas  son la “mezcla” de una lengua de más prestigio  con otra que no lo tiene.  Cabe recordar que  las lenguas pidgin  y criollas poseen sus propios rasgos lingüísticos; hecho suficiente para considerarlas lenguas.

El problema de estas lenguas, radica en lo social. Estas lenguas por lo general son habladas por grupos minoritarios que no tienen peso a nivel social, económico ni político.  Me gustaria, ilustrar esta situación con las lenguas criollas  que se hablan en las costas de Suramérica, y más concretamente sobre el palenquero, lengua  hablada en el caribe colombiano. 

El territorio que ahora comprende Colombia, era  el principal virreinato español en Sur América. Este virreinato se llamaba ‘La Nueva Granada”  e incluia lo que hoy es Panamá, parte  de  Venezuela,  Perú y Ecuador. La riqueza de oro en este territorio fue lo que lo hizo tan atractivo a los españoles, los cuales al ver que los indigenas estaban muriendo, decidieron traer esclavos africanos para encargarlos de los trabajos pesados. Posteriormente, Portugal, Holanda y Francia también trajeron esclavos al continente, territoro que hoy se conoce como las guyanas.  Como  ya sabemos, los esclavos africanos, no tenían los mismos derechos que los europeos, y su cultura, lengua y costumbres se fueron mezclando con la del europeo blanco.  

Esta fusión cultural y lingüística que experimentó el nuevo continente, es en mi opinion el resultado obvio de un encuentro de dos mundos y a la vez,  un mecanísmo casi de defensa por parte de los esclavos africanos de mantener su identidad, pero al mismo tiempo de sentirse parte de su nueva cultura.

En conclusión, las lenguas pidgin o criollas son variedades deformadas, en cuando representan la fusión de una lengua de prestigio con otra que no lo es, pero no deben ser sustituidas por lenguas de otra cultura, en cuantro hacen parte de una legado y tradición cultural de un grupo o comunidad deterninada. El hecho que sea hablada por hablantes que poseen menos prestigio o sean minoria, no significa que deba ser sustitiuda o en los peores de los casos eliminada. Pero, estos hablantes por ser minoria deben también hablar la lengua de prestigio, pues es la lengua que prima.

Referencias

Moreno Fernández, Francisco. (2008) Principios de sociolingüística y sociología del lenguaje. Ariel

Trabajo consultado.

Mennegey, William.  (1987) El palenquero, una lengua post-criollo de Colombia. Instituto Caro y Cuervo

http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/publicacionesbanrep/boletin/boleti4/bol9/solo.htm